jueves, mayo 07, 2009

Debate en España por denuncias de Báez contra Hernán Cortés y conquista de México

Un inocente texto de recensión de El saqueo cultural de América Latina
ha desatado un debate inimaginable en un diario español. Valdría la pena revisar el texto y luego leer los casi cien comentarios de los lectores:




El genocidio cultural de Hernán Cortés

El conquistador español destruyó la ciudad de Tenochtitlán, y redujo a cenizas los símbolos y la memoria de los aztecas

POR JESÚS CENTENO - MADRID - 02/05/2009 20:18








Tenochtitlán hervía de agitación. En la gran capital del imperio azteca, los mercados bullían y los mexicas traficaban con sus mercancías a través del gran lago. Moctezuma, el emperador, hizo saber a las casi quinientas mil almas que habitaban la ciudad que un conquistador español llamado Hernán Cortés visitaría la ciudad. Ordenó que debía ser recibido con regalos y atenciones especiales, pues estaba convencido de que era el dios Quetzalcóatl. Lo que no sabían los aztecas es que Cortés desencadenaría una insurrección que acabó con la destrucción de la memoria mexica.

En el saqueo cultural de América Latina, se perdió el 60% del patrimonio tangible e intangible de la región. Seis lenguas europeas reemplazaron más de mil idiomas indígenas en uno de los mayores genocidios de la historia de la humanidad. Los informes más recientes estiman un número de víctimas de entre setenta y cien millones. "Todas las potencias occidentales, con participación de la Iglesia católica, participaron en el pillaje e intentaron anular los valores de identidad de las culturas locales para inducir la sumisión", explica el ensayista venezolano Fernando Báez, que ha elaborado en El saqueo cultural de América Latina (Debate) un impresionante inventario del expolio del continente.
Cortés asedió Tenochtitlán y no cedió hasta ver su caída
Destrucción masiva

Báez responsabiliza a Cortés de la matanza de los indios taínos en La Española y de la destrucción de la ciudad sagrada de Choluca, donde se encontraba una impactante pirámide de unos veinte escalones y que ardió durante varios días.

Cortés también saqueó las estatuas que encontró en el templo de la diosa Ixchel. En su lugar, colocó en el altar una Virgen y encargó a los indígenas cuidar con sus vidas la nueva imagen cristiana. "Si allí había algún tipo de colección de textos, nada se preservó", explica Báez, que ya denunció el expolio que sufrió Irak durante la invasión estadounidense de 2003.
La ciudad quedó asolada y se destruyeron los templos mexicas

Tras arrasar Choluca, Cortés puso sus miras en la capital imperial, Tenochtitlán, donde fue recibido por Moctezuma. Cortés se aventuró en la empresa de conquistar el Imperio Azteca. "Tenochtitlán era, supuso Cortés, igual de grande que Córdoba o Sevilla y veían en los aztecas a un pueblo similar a los moros. Quizá por ello creció la idea de que este era un imperio eficaz y, por tanto, una adquisición muy deseable para España", explica David Abulafia en El descubrimiento de la humanidad (Crítica). Según recuerda este autor, Cortés insistió en someter a los aztecas para gloria del "más grande de todos los imperios", el de Carlos V.

La violencia de la conquista de México fue un espantoso capítulo de la historia de la invasión sobre los pueblos americanos. La hostilidad entre aztecas y españoles creció al rechazar Cortés las prácticas religiosas de la comunidad. Cortés escribe Báez, "aniquiló la cultura azteca con su propia mano. Moctezuma se vio obligado a aceptar que los ídolos mexicas fueran sustituidos".

Pedro de Alvarado, responsable de la ciudad durante una ausencia de Cortés, fue sorprendido por los mexicas. En venganza, Cortés causó una matanza entre la aristocracia azteca que provocó la muerte de Moctezuma, que quiso mediar a favor de los conquistadores.
Colonizar o morir

El 30 de junio de 1520, la población de Tenochtitlán atacó con éxito a las tropas de Cortés. Según las crónicas, "el lago se llenó de cadáveres españoles, que prefirieron ahogarse antes que entregar los objetos que habían robado". En 2006, los arqueólogos que excavaban en el estado de Tlaxcala, en México, extrajeron los restos de unas 550 personas que formaban parte de una caravana de invasores españoles. Los corazones de algunos habían sido extirpados. Era la primera vez que se demostraba que sí hubo resistencia a la conquista, derribando el mito de que los aztecas recibieron a los españoles pasivamente.

Cortés se empeñó en destruir a los mexicas: durante meses asedió Tenochtitlán y no cedió hasta su caída, en agosto de 1521. Según el historiador Hugh Tomas, la devastación respondía a una táctica deliberada, "sin pensar en que se arruinaba una obra maestra de diseño urbano". Cortés fue reconocido por el emperador Carlos V con el título de marqués del Valle de Oaxaca, mientras que "todo aquello quedó en ruinas, incendiado, saqueado y devastado por los cañones".

Los ataques redujeron a cenizas la cultura azteca, su culto religioso y la lengua náhuatl, además de las quemas de escritos y pinturas. Los templos fueron arrasados, y lo que un día había sido trabajado en oro fue fundido, pasó a ser un trofeo de las colecciones europeas.

Enlace en:
href="http://www.publico.es/culturas/222964/genocidio/cultural/hernan/cortes">

7 comentarios:

Jaime dijo...

Y de nuevo con la leyenda
negra!!!
Hasta cuándo!!!

Anónimo dijo...

Entiendo que la intención de Fernando Báez era buena: contar algo malo que sucedió en el pasado. El problema es que ese comentario se da en un contexto que puede llevar a pensar a los lectores que se trata de una nueva ofensiva política o ideológica contra el Estado español.

Los españoles hemos soportado desde hace siglos lo que se llamó "la leyenda negra". Ésta se la inventaron los enemigos extranjeros de España, precisamente aquellos que sí cometían auténticos genocidios allí donde iban. No vamos a restarle valor a lo que hicieron los conquistadores españoles, seguramente actos de extrema maldad. Lo asumimos y ya. El problema es que siglos después se siga metiendo el dedo en la MISMA llaga. Claro, uno ya se cansa de aguantar los comentarios sesgados de la verdad histórica perpetrados por los extranjeros (qué manía tienen los anglosajones de venir a darnos lecciones de historia española a los españoles, por favor), que ponen siempre nuestro pasado nacional en solfa (sin comentarios críticos de Francia, por ejemplo, a la que también le viene bien que la Humanidad nos vea como los únicos responsables de todos los males históricos cometidos por el colonialismo), como para que encima los que entendemos que son "de los nuestros" vengan a seguir hurgando en la herida.

El asunto español es muy complejo. El diario PÚBLICO es un periódico reciente, sin buena consideración por parte de los especialistas, de orientación socialista (tirando a extrema izquierda), que mantiene un frente abierto contra todo lo que suene a "España", "español" o "PP". Realmente merece un estudio psiquiátrico. Pero en España no se puede señalar ni condenar el error de una persona de izquierdas. Directamente se acusa de "fascista de mierda" al interlocutor. Por lo tanto, el diálogo es imposible y lo que parece buscarse es una nueva confrontación civil. Lo difícil será saber contra quién va uno a luchar, pues muchos de los actuales señores de la izquierda son herederos directos del franquismo y muchas personas humildes que no votan a la izquierda no simpatizaron nunca con el régimen franquista. Está todo tan mezclado, tan revuelto, que difícilmente podríamos sacar algo en claro.

Lo mismo ocurre con el pasado español. Los españoles entendemos que Hispanoamérica tiene una realida propia y un futuro al margen de España, de esa "Madre Patria" a la que todos adoran, pero a la que todos envidian, critican y odian. Tal vez no todos, pero sin duda muchos de los que nos dan fuertes abrazos y nos elogian mientras guardan el cuchillo en el cinto para cuando nos demos la espalda. Así que los españoles ya tenemos la mosca detrás de la oreja. En los últimos años se ha dado acogida a millones de hispanoamericanos, muchos de los cuales son personas ingratas. Hemos sido excesivamente generosos y bienintencionados. Ahora tenemos que aguantar estas patadas en los huevos nuevamente. ¿Hasta cuándo?

¿Cuántas personas nacidas en Hispanoamérica pueden condenar a los españoles por su pasado colonial como si sus descendientes no fueran españoles? ¡¡Ellos mismos son españoles en cierto sentido!!

La situación económica y política hoy en España es delicadísima. Hay dos bloques enfrentados. Cualquier mención, aunque sea inocente y bienintencionada, acerca del pasado puede entenderse como una agresión. Ese texto no se ha publicado gratuitamente en ese PRECISO periódico. Parte de la izquierda española detesta oír hablar de "España". Cualquier ataque, aunque sea tirar piedras contra su propio tejado, es bien recibido porque se entiende como una condena a la otra España, a la que habla con orgullo (o no) de ser español, de haber nacido en un país llamado España. Lo que me sorprende es que se hayan publicado tantísimos comentarios de personas ofendidas en ese mismo diario. Bueno, tal vez las cosas no sean exactamente como yo las entiendo. En cualquier caso no quiero imponer ninguna opinión, simplemente cuento las cosas como yo las veo. Y espero que nadie se pueda sentir enojado por ello, pues antes que el odio, yo querría el diálogo y la comprensión de personas distintas.

Hay que disculpar el comentario de Fernando Báez. No considero que tuviera ningún objetivo polémico u ofensivo, pero hoy el horno no está para bollos, como decimos los españoles.

El tema de la Iglesia lo dejo para otra ocasión. En esta ocasión no estoy de acuerdo con Báez.

Salud y amor para todos.
R. Hurtado.

EL CORDOBES dijo...

TODAS LAS IZQUIERDAS
SON IGUALES, QUIEREN ACABAR CON
NUESTRA TIERRA...
HISPANOAMERICANOS: ENVIDIOSOS
ES LO QUE SOIS!!!

RAUL dijo...

Hernan Cortés fue un monstruo
y en México todavía se sienten los efectos de la nefasta conquista

Anónimo dijo...

Mucho se ocultado, mucho se ha perdido y muchisimo se ha denigrado durante más de 400 años nos han engañado y hecho creer que la cultura ancestral precuauhtemica era bárbara, pero nuevos descubrimiento y las antiguas crónicas están demostrando la gran calidad de seres humanos de esa real y verdadera civilización del continente Anahuak, así como, su gran sabiduría en diversas Ciencias y Artes. Ellos sí conocian el mundo y no pensaban que la tierra era plana.

No tengo nada en contra de los actuales pobladores de España, pero es importante que ESTUDIEN LA VERDADERA FILOSOFÍA Y MISTICISMO DE LOS PUEBLOS ANAHUAKAS. NO se crean a ciegas lo que les han dicho.

Mariscal Afelbain dijo...

Como siempre la leyenda negra y la bazofia de los sociata.

Un poeta mejicano dijo:

"No todo fue horror: sobre las ruinas del mundo precolombino los españoles y los portugueses levantaron una construcción histórica grandiosa que, en sus grandes trazos, todavía esta en pie. Unieron a muchos pueblos que hablaban lenguas diferentes, adoraban dioses distintos, guerreaban entre ellos o se desconocían. Los unieron a través de leyes e instituciones jurídicas y políticas pero, sobre todo, por la lengua, la cultura y la religión. Sí las pérdidas fueron enormes, las ganancias han sido inmensas. Para juzgar con equidad la obra de los españoles en México hay que subrayar que sin ellos –quiero decir: sin la religión católica y la cultura que implantaron en nuestro país- no seríamos lo que somos. Seriamos, probablemente, un conjunto de pueblos divididos por creencias, lenguas y culturas distintas."

Que vergüenza que un español crea esa basura.

NO PEDIMOS PERDÓN POR NUESTRA HISTORIA. ¡CON SANTIAGO Y CIERRA!

Mariscal Afelbain dijo...

No amigo sudaca Raúl, lo que se sufre en sudamérica no es la conquisat de Cortés si no los estúpidos gobiernos y corrupción de la cual son víctimas, producida por vosotros y no por los españoles.